nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
El sargento y la teniente
solo charlan a escondidas
vigilando que en el frente
no se líen embestidas.
No importando sus galones
todos tienen que formar,
los soldados muy gruñones
solo quieren disparar.
Calendarios en taquillas
en el tiempo de descanso
comentando entre cuadrilla;
¡Mi teniente yo la amanso!
Al menor de los descuidos
el sargento bien escucha
y entre balas con tronidos
manda a todos a la ducha.
¡Ahora mismo a cuadrarse!,
y por nada se reirán,
todo el mundo va a raparse
pues lo ordena el capitán.
Tere B.O
17-09-2014
Última edición: