Manuel Avilés Mora
Pluma libre
Aquí sentado, sin poder mentirme,
rebusco algún momento del pasado
que diga los poemas, que sentado,
ni se decir, ni puedo permitirme
pues fui poeta muerto por herirme,
con dagas que surgieron del pecado.
No se decir, estando tan quemado,
qué fuegos provocaron mi morirme.
Confirmo que perezco renegado,
aquí, sin letras que poder decirme,
ni darme tiempo para ser juzgado.
En estos mis infiernos, sin hundirme,
saldré temiendo que seré nombrado
poeta del silencio, por rendirme.
rebusco algún momento del pasado
que diga los poemas, que sentado,
ni se decir, ni puedo permitirme
pues fui poeta muerto por herirme,
con dagas que surgieron del pecado.
No se decir, estando tan quemado,
qué fuegos provocaron mi morirme.
Confirmo que perezco renegado,
aquí, sin letras que poder decirme,
ni darme tiempo para ser juzgado.
En estos mis infiernos, sin hundirme,
saldré temiendo que seré nombrado
poeta del silencio, por rendirme.