palabras
Poeta adicto al portal
Entre las sombras de la noche te busqué
entre las aguas de este mar de soledad
entre las hojas de mi otoño rebusqué
y en el vacío de mi propia vanidad
Un ansia infame se hizo dueña de mi afán
y te busqué con más empeño cada día
llegué a los reinos del perverso leviatán
le di mi alma a cambio de tu compañía
así te hallé sobre mi olimpo de arrogancia
pude gozar con tu presencia de la gloria
llené la alforja con soberbia y petulancia
y disfruté sin contención de mi victoria.
Allí sentado frente a ti pude entender
que sólo eras la disculpa de mi anhelo
en mi interior aún veo el abismo de mi ser
sigo perdido sin saber cuál es mi cielo
He comprendido que mi vida sólo es
una odisea sin destino ni trofeo
es un errar sin un final y sin después
así que debo resignarme al cruel paseo
entre las aguas de este mar de soledad
entre las hojas de mi otoño rebusqué
y en el vacío de mi propia vanidad
Un ansia infame se hizo dueña de mi afán
y te busqué con más empeño cada día
llegué a los reinos del perverso leviatán
le di mi alma a cambio de tu compañía
así te hallé sobre mi olimpo de arrogancia
pude gozar con tu presencia de la gloria
llené la alforja con soberbia y petulancia
y disfruté sin contención de mi victoria.
Allí sentado frente a ti pude entender
que sólo eras la disculpa de mi anhelo
en mi interior aún veo el abismo de mi ser
sigo perdido sin saber cuál es mi cielo
He comprendido que mi vida sólo es
una odisea sin destino ni trofeo
es un errar sin un final y sin después
así que debo resignarme al cruel paseo