Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ha dejado de sentir el corazón
cuando late en la oscuridad.
Respirar se vuelve una costumbre que ahoga
y los días se vuelven el absurdo más grande
a la hora de cerrar los ojos.
Dormir, comer, y hasta reír
se vuelven luces apagadas
en una estación para esperar la nada,
pues nada sucede en esta sucesión interminable.
Recuperar un extrañar, un necesitarse,
una verdad que motive a vivir
y entregue lógica cuando se ha esfumado cualquier lógica,
no es muy fácil que digamos.
Pero digamos que somos seres sin sentido,
repetición de golpes contra la vida
y que no podemos rescatar nuestro destino.
Aprendamos que solo somos eso,
es nuestro paso por la vida
solo un suspiro.
cuando late en la oscuridad.
Respirar se vuelve una costumbre que ahoga
y los días se vuelven el absurdo más grande
a la hora de cerrar los ojos.
Dormir, comer, y hasta reír
se vuelven luces apagadas
en una estación para esperar la nada,
pues nada sucede en esta sucesión interminable.
Recuperar un extrañar, un necesitarse,
una verdad que motive a vivir
y entregue lógica cuando se ha esfumado cualquier lógica,
no es muy fácil que digamos.
Pero digamos que somos seres sin sentido,
repetición de golpes contra la vida
y que no podemos rescatar nuestro destino.
Aprendamos que solo somos eso,
es nuestro paso por la vida
solo un suspiro.