María Rentería
Luna en Acuario.
La flor tomé con cuidado y soplé a las semillas...
Al capricho del viento se fueron soltando.
Unas cayeron en la tierra y nuevas flores darán;
otras en la calle y de nuevo se fueron volando.
Así como las semillas del diente de león
mi alma inquieta en el viento gusta de volar...
Es tu aire el que me impulsa y me da alas;
es tu viento el que me hace fructificar.
Por eso ayer sembré dientes de león.
Son mis ilusiones, mis alegrías. Mi vida toda
la que caerá en tierra fértil para germinar.
Querido viento, cálida brisa, amable sensación;
aunque transcurran eras y pasen mil años,
neciamente afirmo: ¡Nunca te voy a olvidar!
Última edición:
::