Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me estoy sacudiendo las últimas gotas de una meada
mientras un cosquilleo me acaricia la espalda
cuando pienso en lo fácil que es sentir placer.
No hace falta una millonada
ni tarjetas opacas con un cheque en blanco
ni joderle al vecino diciéndole
que vive por encima de sus posibilidades.
El banquero secuestrado
que acaba de recibir una lluvia dorada
no piensa lo mismo y me están entrando
unas tremendas ganas de cagar.
mientras un cosquilleo me acaricia la espalda
cuando pienso en lo fácil que es sentir placer.
No hace falta una millonada
ni tarjetas opacas con un cheque en blanco
ni joderle al vecino diciéndole
que vive por encima de sus posibilidades.
El banquero secuestrado
que acaba de recibir una lluvia dorada
no piensa lo mismo y me están entrando
unas tremendas ganas de cagar.