darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus besos en lo recóndito
de la última molécula de pasión.
La sacarina que sintetiza sentimientos,
el acento dulce de tu respiración
y tu labio inferior que ataca a las mariposas
que se anidan en mi estómago.
Las caricias bajan al éxtasis del pecado,
dulzón,
dulzura;
empalagamiento,
energía.
En los estados plasmáticos de calor,
de erotismo y de las ansias de seguir por tu cuello
hasta besar tu pecho edulcorado.
Me extrañas y se nota;
te deseo y se siente.
¡Ya no será lo mismo,
en lo dulce que pudo ser el morder
tu manzana prohibida!