Deseo
Tu mano grácil coqueteo discreta,
-ligera y hábil se anuncio con tacto-
inoculando la insinuación que reta
y la mía se estremeció al contacto.
Nuestros mil sueños van y vienen,
diluyéndose entre sí se fortalecen,
explotan, desvarían o se detienen
por equívocos que los enardecen.
En tu promesa excitante y emotiva
sentí desafíos y lucha subyacente
y esa expectación a cruzar motiva
el umbral que avizoré en tu mente.
Así crecen las ansias, me dan frío,
firmes corren y sin escatimar nada
claman por trasponer esa entrada
deseando tu calor, tan igual al mío.
Insistente, persuasiva e insinuante,
una voz se reitera una y mil veces
dilucidar exige mi duda inquietante
y preciso, para ello, que me beses.
En mi nocturna desvelada obscura,
eres hechicera fatal si se te invoca
y no sé si con tus besos logre cura
esta confusión tan sólida cual roca.
En pretender conocer tu intimidad
y añorar tus labios, no hay culpas,
soy víctima mendigando disculpas
por encandilarme con tu sensualidad.
Y no intento descubrir remedios,
te busco cual naufrago a la barca,
pues mi deseo no soslaya medios
para lograr lo que tu amor abarca.
Tu mano grácil coqueteo discreta,
-ligera y hábil se anuncio con tacto-
inoculando la insinuación que reta
y la mía se estremeció al contacto.
Nuestros mil sueños van y vienen,
diluyéndose entre sí se fortalecen,
explotan, desvarían o se detienen
por equívocos que los enardecen.
En tu promesa excitante y emotiva
sentí desafíos y lucha subyacente
y esa expectación a cruzar motiva
el umbral que avizoré en tu mente.
Así crecen las ansias, me dan frío,
firmes corren y sin escatimar nada
claman por trasponer esa entrada
deseando tu calor, tan igual al mío.
Insistente, persuasiva e insinuante,
una voz se reitera una y mil veces
dilucidar exige mi duda inquietante
y preciso, para ello, que me beses.
En mi nocturna desvelada obscura,
eres hechicera fatal si se te invoca
y no sé si con tus besos logre cura
esta confusión tan sólida cual roca.
En pretender conocer tu intimidad
y añorar tus labios, no hay culpas,
soy víctima mendigando disculpas
por encandilarme con tu sensualidad.
Y no intento descubrir remedios,
te busco cual naufrago a la barca,
pues mi deseo no soslaya medios
para lograr lo que tu amor abarca.
::