EL ABRAZO DEL SOL HERMOSO DE TUS ESTACIONES.
I) DESEO
¡VEO tu azul de cielo!
En ese silencio tan oscuro
hermosa sombra de tormenta,
yo te busco a tientas entre las formas.
En mi valle extiendo los brazos
que iluminadamente se alzan fuertes,
casi obscenos por andar perdidos
y llaman a tu nombre, lo encuentran.
Asiente el movimiento y vive.
Parece sencillo, dibújame
para que me quede a tu lado,
para llorarte próximo y no alejado;
alégrame y me quedaré contigo.
¡Por favor!
Sólo no me dejes así dudando.
Tú me hiciste la revelación
de esos paraísos de patrias felices.
Ven entre el sonido de los mensajes
de tus alondras pasajeras que llegan.
Rodea mi tierra y baila en su viento,
regresa a esta mi breve quimera.
Hincar las rodillas y saberse
necesario, en tu fábula, en esa vida
de desvelos ahumados por el tiempo
por el desfallecido clamor de mis dudas.
Te comparo, veo en esos vientos a la niña,
hablar y acariciar mis melodías.
¿Sabes?
El viento no molesta
está lleno de tiernas sonrisas,
tanto que las lágrimas se quedan cortadas
y no sufren el alboroto de su desasosiego.
¡Sonríe ahora!
Baila agradecida y descansa.
II) VISION
ES un buen instante, escucha la música
conoce el rocío de estos soles
y allí en borde del río verás
como la llama de los límites se curva.
Voy a tu encuentro vestido de mañana
para llevarte a las planicies perfectas.
Debajo esta el borde de las inmediateces
donde se cruzan las líneas de lo mágico
donde podremos alcanzar las llamas
que visten los comienzos del gozo;
donde viven las estaciones de unos tiempos
despiertos para nosotros con silencios.
Mis, y tus ojos convencidos de los eclipses
que se alcanzan cuando nace el mana
de las lunas más serenas para arropar
las manos racionalmente lógicas.
¿Eres tú ese tiempo?
Mi lógica.
Mi razón,
Como una víctima llena de coraje, pido
al mar que me cerque entre sus cuerdas
de espumas de licencia de vientos,
y me lleve navegando entre su vaivén.
Llegaré entonces a esa hermosa conclusión
que hace revivir la valentía de soportarse
en la memoria asustada de los miedos.
Quiero ir a tus esquinas para sentirme en los confines.
Al vernos, cruzaremos de un lado al otro.
Seremos seres despiertos por las estaciones,
existencias de encajes blancos en seda
para virar la tristeza de cualquier suspiro.
¡Despierta!
¡Escucha!
Mira ciegamente al principio de las páginas,
al inicio de las edades que nos entretienen,
asómate a los colores hermosos de las escenas,
al conocimiento del amor elaborado por el dominio
de los hermosos brazos extendidos al aire.
Sacude la mirada, sonríe a esos lugares
y vivamos entre los silencios de los valles
en esos espacios donde las colinas se desperezan
y los ciclos son relevos de movimientos brillantes.
Estamos despiertos por la única semilla,
el abrazo del sol hermoso de tus estaciones.
* * * * * * *
ES un buen instante, escucha la música
conoce el rocío de estos soles
y allí en borde del río verás
como la llama de los límites se curva.
Voy a tu encuentro vestido de mañana
para llevarte a las planicies perfectas.
Debajo esta el borde de las inmediateces
donde se cruzan las líneas de lo mágico
donde podremos alcanzar las llamas
que visten los comienzos del gozo;
donde viven las estaciones de unos tiempos
despiertos para nosotros con silencios.
Mis, y tus ojos convencidos de los eclipses
que se alcanzan cuando nace el mana
de las lunas más serenas para arropar
las manos racionalmente lógicas.
¿Eres tú ese tiempo?
Mi lógica.
Mi razón,
Como una víctima llena de coraje, pido
al mar que me cerque entre sus cuerdas
de espumas de licencia de vientos,
y me lleve navegando entre su vaivén.
Llegaré entonces a esa hermosa conclusión
que hace revivir la valentía de soportarse
en la memoria asustada de los miedos.
Quiero ir a tus esquinas para sentirme en los confines.
Al vernos, cruzaremos de un lado al otro.
Seremos seres despiertos por las estaciones,
existencias de encajes blancos en seda
para virar la tristeza de cualquier suspiro.
¡Despierta!
¡Escucha!
Mira ciegamente al principio de las páginas,
al inicio de las edades que nos entretienen,
asómate a los colores hermosos de las escenas,
al conocimiento del amor elaborado por el dominio
de los hermosos brazos extendidos al aire.
Sacude la mirada, sonríe a esos lugares
y vivamos entre los silencios de los valles
en esos espacios donde las colinas se desperezan
y los ciclos son relevos de movimientos brillantes.
Estamos despiertos por la única semilla,
el abrazo del sol hermoso de tus estaciones.
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(luzyabsenta)
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