• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Por diez mil meses y mil vidas

Robsalz

Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella, que me visita de madrugada
Aún cuando está en mi sueño toda la noche,
Ella, que en un ataque de belleza
Se ha tumbado en mi cabeza y mi piel.

Ha herido de celos al diablo,
Que mala suerte ha tenido
Al tener que acostumbrarse
A que sus labios no la besen,
Y al hecho de que sus abrazos
No abracen a los suyos
Sino que cobijan a los míos.

Ella, aún de pleno día
Creo que fue un día domingo,
Cuando su cuerpo aún de niña
Me hizo enamorarme de ella.

Iluminó todo a mi lado y habló sólo para mí,
Entró y pasó corriendo sin pedir permiso
Frente a mis ojos
Que la siguieron hasta perderse entre la multitud
Junto a la columna azul que hoy pinto de gris.

Su voz heló todo mi cuerpo
Su cintura cegó mi vista
Y la boca de fresa con la que hablaba
Me hizo pensar
Qué dulce que es la vida.

De madrugada sueño que baja hasta mi lecho
Conjura algún hechizo
Y se abraza fuerte a mí,
Susurra algo en mis oídos
Le oigo decir nuestros nombres
Y me duerme su respiro.

La muerte es tan eterna
Que no tengo prisa de morir,
Mejor me recuesto a su cuerpo
Y luego la ayudo con mis brazos a dormir.

Aprendí a creer que Dios existe
Cuando su cuerpo cruzó junto a mí,
Le escribí mil cartas que nunca me atreví a decir,
Le mandé un par de saludos que ella nunca recibió.

Tiene un nombre de ángel
Que hace juego con su forma de ser para mí,
Tiene una sonrisa que envidia Blanca Nieves
Y un coche de rocío que desea la Cenicienta.

Ella es mi amor,
Por la que me animé a decir "te amo",
Y aprendí a decirlo con el corazón.
 
Última edición:
Que bella declaración mas que nada por las imágenes que adopta tu verso para confesarte enamorado hasta el delirio de tu musa... mis felicitaciones poeta y recibe mi abrazo franco con estrellas!

Ella, que me visita de madrugada
Aún cuando está en mi sueño toda la noche,
Ella, que en un ataque de belleza
Se ha tumbado en mi cabeza y mi piel.

Ha herido de celos al diablo,
Que mala suerte ha tenido
Al tener que acostumbrarse
A que sus labios no la besen,
Y al hecho de que sus abrazos
No abracen a los suyos
Sino que cobijan a los míos.

Ella, aún de pleno día
Creo que fue un día domingo,
Cuando su cuerpo aún de niña
Me hizo enamorarme de ella.

Iluminó todo a mi lado y habló sólo para mí,
Entró y pasó corriendo sin pedir permiso
Frente a mis ojos
Que la siguieron hasta perderse entre la multitud
Junto a la columna azul que hoy pinto de gris.

Su voz heló todo mi cuerpo
Su cintura cegó mi vista
Y la boca de fresa con la que hablaba
Me hizo pensar
“Qué dulce que es la vida”.

De madrugada sueño que baja hasta mi lecho
Conjura algún hechizo
Y se abraza fuerte a mí,
Susurra algo en mis oídos
Le oigo decir nuestros nombres
Y me duerme su respiro.

La muerte es tan eterna
Que no tengo prisa de morir,
Mejor me recuesto a su cuerpo
Y luego la ayudo con mis brazos a dormir.

Aprendí a creer que Dios existe
Cuando su cuerpo cruzó junto a mí,
Le escribí mil cartas que nunca me atreví a decir,
Le mandé un par de saludos que ella nunca recibió.

Tiene un nombre de ángel
Que hace juego con su forma de ser para mí,
Tiene una sonrisa que envidia Blanca Nieves
Y un coche de rocío que desea la Cenicienta.

Ella es mi amor,
Por la que me animé a decir “te amo”,
Y aprendí a decirlo con el corazón.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba