Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llórame y no me llores
cuando me vaya por el camino de los infelices.
Llórame y no me llores
cuando la fiebre
haya matado mi vida entre las flores.
Llórame y no me llores
cuando se escapen los pensamientos
y en el último minuto,
antes que muera mi mente
permíteme tu querer.
Llórame y no me llores
cuando el corazón se detenga por los lirios,
por las ortigas que se han plantado
en mi cabeza.
Llórame y no me llores
cuando quede ciega mi vista
y dame tu mano caliente
antes de perder la serenidad
en la ida.
Llórame y no me llores
cuando sepas que dejé de ser
y entiendas por qué los surcos de mis pocos años
desearon quedarse dormidos
en mi cama de harapos.
cuando me vaya por el camino de los infelices.
Llórame y no me llores
cuando la fiebre
haya matado mi vida entre las flores.
Llórame y no me llores
cuando se escapen los pensamientos
y en el último minuto,
antes que muera mi mente
permíteme tu querer.
Llórame y no me llores
cuando el corazón se detenga por los lirios,
por las ortigas que se han plantado
en mi cabeza.
Llórame y no me llores
cuando quede ciega mi vista
y dame tu mano caliente
antes de perder la serenidad
en la ida.
Llórame y no me llores
cuando sepas que dejé de ser
y entiendas por qué los surcos de mis pocos años
desearon quedarse dormidos
en mi cama de harapos.