Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nunca ha sido fácil quererme,
y mucho más complicado lo ha sido amarme,
soy ese bosque de árboles oscuros e inertes,
que parecen que ocultan sombras para devorarte.
y mucho más complicado lo ha sido amarme,
soy ese bosque de árboles oscuros e inertes,
que parecen que ocultan sombras para devorarte.
Que tengas miedo de mí, es lo que van a decirte,
que no te acerques a mí porque puedo herirte,
así muchas almas han huido de mi despavoridas,
en vez de intentar conocerme a través de mis espinas.
que no te acerques a mí porque puedo herirte,
así muchas almas han huido de mi despavoridas,
en vez de intentar conocerme a través de mis espinas.
No soy malo, sólo me oculto detrás de una foto oscura,
no soy del todo fantasma, sólo tengo mi armadura sucia,
yo no le haría daño a una mujer hermosa,
más bien de mis oscuros cipreses le regalaría una rosa.
Soy ese ser que existe, aquél que con alcohol inventé,
soy el fantasma que detrás de un poema vive,
y que su alma podrida ya no enseñaré,
soy el aroma de un ramo marchito de rosas
que olvidado en medio de la sublime soledad encontré.
no soy del todo fantasma, sólo tengo mi armadura sucia,
yo no le haría daño a una mujer hermosa,
más bien de mis oscuros cipreses le regalaría una rosa.
Soy ese ser que existe, aquél que con alcohol inventé,
soy el fantasma que detrás de un poema vive,
y que su alma podrida ya no enseñaré,
soy el aroma de un ramo marchito de rosas
que olvidado en medio de la sublime soledad encontré.
Pero hoy de repente tú te me has acercado,
y me susurraste al oído frases hermosas,
tocaste los pétalos de mis más recónditas rosas,
con tu mágica dulzura, mi oscuridad has iluminado.
y me susurraste al oído frases hermosas,
tocaste los pétalos de mis más recónditas rosas,
con tu mágica dulzura, mi oscuridad has iluminado.