esthergranados
Poeta adicto al portal
Se que no volveré
a pasear tus calles
con la ilusión
de entonces.
Pasaron veinte años
y muchos desengaños
por mi vida.
No sentiré otra vez
esa alegría
subiendo a mi garganta,
ni ese rubor carmín
quemando mis mejillas,
ni ese temblor temido
sacudiendo mi cuerpo,
ni ese pellizco de emoción
al verle.
En los días de lluvia
andábamos despacio,
abrazados contentos
debajo de un paraguas,
testigo mudo y cómplice
de besos solitarios.
¡Que placer juvenil
esa melancolía,
esa dulce tristeza
soñadora...!
¡Que hermosos y lejanos
esos días!
a pasear tus calles
con la ilusión
de entonces.
Pasaron veinte años
y muchos desengaños
por mi vida.
No sentiré otra vez
esa alegría
subiendo a mi garganta,
ni ese rubor carmín
quemando mis mejillas,
ni ese temblor temido
sacudiendo mi cuerpo,
ni ese pellizco de emoción
al verle.
En los días de lluvia
andábamos despacio,
abrazados contentos
debajo de un paraguas,
testigo mudo y cómplice
de besos solitarios.
¡Que placer juvenil
esa melancolía,
esa dulce tristeza
soñadora...!
¡Que hermosos y lejanos
esos días!