Víctor Mileo
Poeta adicto al portal
Las flores hablan al olerlas, su aroma tiene hebras del sol,
regadas de lactancias con el destete,
fabricando la danza de las abejas.
Alrededor de tus hoyuelos tu sonrisa ejerce el mismo reclamo,
es una fuente dentro de un desierto rodeado de carmín,
te come el deseo con tragos celestes,
espuma de nubes deformadas antes juguetes en el idilio de una solitaria ave.
Y sacia la sed de piel con piel, con la hidratación de ese desierto convertido,
en el fondo de un océano lleno de fósiles de besos, antes de tocarnos los labios.
Después de la polinización nos deshojamos perdiéndonos en el viento interno,
que da forma por fin a esas nubes colgadas de orgasmos, hechos pétalos nutriendo la tierra.
Los insectos nacen de nuestros triunfos, pequeñas nostalgias llenas de crueldad, no saben,
que fueron las pasiones las que sembraron el primer tejido bombeando sabor.
Reservados todos los derechos©
regadas de lactancias con el destete,
fabricando la danza de las abejas.
Alrededor de tus hoyuelos tu sonrisa ejerce el mismo reclamo,
es una fuente dentro de un desierto rodeado de carmín,
te come el deseo con tragos celestes,
espuma de nubes deformadas antes juguetes en el idilio de una solitaria ave.
Y sacia la sed de piel con piel, con la hidratación de ese desierto convertido,
en el fondo de un océano lleno de fósiles de besos, antes de tocarnos los labios.
Después de la polinización nos deshojamos perdiéndonos en el viento interno,
que da forma por fin a esas nubes colgadas de orgasmos, hechos pétalos nutriendo la tierra.
Los insectos nacen de nuestros triunfos, pequeñas nostalgias llenas de crueldad, no saben,
que fueron las pasiones las que sembraron el primer tejido bombeando sabor.
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