Albertojjs
Poeta fiel al portal
Veo muchedumbre
con ojos de cuencas vacías
mirando a una pantalla
llenas de números y letras con vida
que son movidos por el dedo coronel del funcionario.
Sin duda, son almas sin tierra que labrar.
Veo llanto de querube
que huele a desesperación,
que crece como pantano en un valle,
olvidado por las aguas del río.
Veo manos exploradoras que tienen hambre
escarbando la tela de los bolsillos
en busca de un tesoro inexistente,
papel de cita que utilizan como abanico
para airear el ánimo, la esperanza.
Veo cabezas hundidas en los móviles
para adentrarse en otro mundo,
en el olvido,
pero sobre todo,
para hacer caso omiso a los susurros de la desesperanza.
Veo chicles retorciéndose en boca cansadas
poniendo cara de espanto a la fatiga,
caricias en la espalda para ahuyentar al lobo.
Veo neblina impregnada,
conquistando territorio de párpados inferiores
alimentándose del brillo de ojos,
de alegres miradas.
Veo la perdición de pintura y versos
poblando en algunas pieles,
brazos que se cruzan
para arropar la soledad de cuerpos desamparados.
Veo suspiros de ansiedad en forma de humo
que visten de luto los pulmones
haciendo juego con los zapatos del presente.
Pero sobre todo,veo rabia,
ira encarcelada a punto de romper los barrotes,
tristeza disimulada
con sonrisa de vela en lecho de muerte.
Ojalá les devuelvan las horas enterradas,
y les llueva ese pan de cada día,
esas sonrisas tan frescas como el agua manantial
como el rocío matutino
que despierta con caricias nuestras plantas.
Pero sobre todo espero
no tener que volver a este sitio de aire lúgubre.
porque al fin y al cabo, nosotros para ellos
no somos más que números y letras con vida elegidos a dedo.
con ojos de cuencas vacías
mirando a una pantalla
llenas de números y letras con vida
que son movidos por el dedo coronel del funcionario.
Sin duda, son almas sin tierra que labrar.
Veo llanto de querube
que huele a desesperación,
que crece como pantano en un valle,
olvidado por las aguas del río.
Veo manos exploradoras que tienen hambre
escarbando la tela de los bolsillos
en busca de un tesoro inexistente,
papel de cita que utilizan como abanico
para airear el ánimo, la esperanza.
Veo cabezas hundidas en los móviles
para adentrarse en otro mundo,
en el olvido,
pero sobre todo,
para hacer caso omiso a los susurros de la desesperanza.
Veo chicles retorciéndose en boca cansadas
poniendo cara de espanto a la fatiga,
caricias en la espalda para ahuyentar al lobo.
Veo neblina impregnada,
conquistando territorio de párpados inferiores
alimentándose del brillo de ojos,
de alegres miradas.
Veo la perdición de pintura y versos
poblando en algunas pieles,
brazos que se cruzan
para arropar la soledad de cuerpos desamparados.
Veo suspiros de ansiedad en forma de humo
que visten de luto los pulmones
haciendo juego con los zapatos del presente.
Pero sobre todo,veo rabia,
ira encarcelada a punto de romper los barrotes,
tristeza disimulada
con sonrisa de vela en lecho de muerte.
Ojalá les devuelvan las horas enterradas,
y les llueva ese pan de cada día,
esas sonrisas tan frescas como el agua manantial
como el rocío matutino
que despierta con caricias nuestras plantas.
Pero sobre todo espero
no tener que volver a este sitio de aire lúgubre.
porque al fin y al cabo, nosotros para ellos
no somos más que números y letras con vida elegidos a dedo.
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