César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche estoy solo.
No. Las paredes están solas.
No son amigas.
Ni qué decir de las horas
alrededor. Solas como almas.
Descubro que el televisor está solo
con sus imágenes y sus palabras
que no responden nunca... Nunca.
La cortina y la neverita de oficina
en la que se enfría el agua de las medias noches.
En el guardarropa las camisas tan juntas una a cada otra están terriblemente solas, heridas de soledad profunda. Y los zapatos
La cama huele muy lejanamente a compañía. Con un olor gastado que fenece en las sombras. Lo respiro. De a un sorbo cada noche esperando dure mas si lo uso poco.
El piso padece de una soledad fría.
El aire...
El aire me regresa a la verdad:
Estoy malditamente solo.
Últimos minutos de octubre y aire-soledad. 2014. César Guevara.
No. Las paredes están solas.
No son amigas.
Ni qué decir de las horas
alrededor. Solas como almas.
Descubro que el televisor está solo
con sus imágenes y sus palabras
que no responden nunca... Nunca.
La cortina y la neverita de oficina
en la que se enfría el agua de las medias noches.
En el guardarropa las camisas tan juntas una a cada otra están terriblemente solas, heridas de soledad profunda. Y los zapatos
La cama huele muy lejanamente a compañía. Con un olor gastado que fenece en las sombras. Lo respiro. De a un sorbo cada noche esperando dure mas si lo uso poco.
El piso padece de una soledad fría.
El aire...
El aire me regresa a la verdad:
Estoy malditamente solo.
Últimos minutos de octubre y aire-soledad. 2014. César Guevara.