Luis Albert
Poeta recién llegado
Te amo porque eres un pedazo de cielo en mis manos, eres un rayito caliente de sol que abriga mi alma dormida... te amo porque eres un minuto de paz en este agitado mundo sin pausas, eres la cálida brisa que me hace volar cuando extiendo mis alas...
Te amo porque me dejas hacerte sentir tan mujer, y me haces sentir tan hombre... te amo porque puedo dibujar mi amor en tu piel con caricias, con besos, con deseos, con pequeños momentos...
Te amo porque eres capaz de secar hasta la última de mis lágrimas con tu sonrisa, y a la vez eres capaz de provocarme el mayor de los llantos sólo con decirme que me quieres en el momento que más lo necesito...
Te amo porque eres el ser que comprende más allá de mi mirada, conoces mis temores, mis deseos, mis miedos... sabes cuando siento pena, dolor, angustia y cuando estoy feliz... más allá de lo físico y lo elemental... sabes dibujar esperanzas, mañanas fascinantes, viajes estelares y encuentros sublimes con sólo cerrar tus ojos y dejarte llevar... y llevarme contigo...
Te amo porque me sacaste del letargo en que estaba... te amo aunque seas una fantasía en mi vida... pero eres tan concreta en este corazón, que sin verte te veo, que sin tocarte te toco, que sin besarte te beso, que sin poder hacerte el amor te siento en mí...
Te amo porque eres tan especial que un día tal vez te pierda, que sin haberme pertenecido nunca, te alejes de mi lado... pero estoy tan feliz de amarte que solo me importa darle gracias a Dios por haberme permitido encontrarte, conocerte como te estoy conociendo, disfrutarte y sobre todo respetarte...
Te amo porque eres quien inspira mis letras, si tan solo pudiera abrirme el pecho y entregarte todo este corazón... si tan solo pudieras ver que en él late furioso mi amor por ti... si tan sólo pudiera regalarte ese soñado amanecer, y despertar contigo envueltos en ese manto de ternura que brota de nuestras almas...
amor mío... seguiré soñando con ese día... seguiré imaginando por un momento a tu lado, por una caricia de tus manos, por un beso de tus labios...
Y si Dios no puede concederme ese deseo, seguiré deseándote en el silencio de mi alma, seguiré dibujando tu rostro en mi almohada... y encontraré la forma en que algún día de esta corta vida se unan tus ganas y las mías en un abrazo tan dulce, tan apretado que lo triste y lo temido habrán desaparecido...
Te amo porque me dejas hacerte sentir tan mujer, y me haces sentir tan hombre... te amo porque puedo dibujar mi amor en tu piel con caricias, con besos, con deseos, con pequeños momentos...
Te amo porque eres capaz de secar hasta la última de mis lágrimas con tu sonrisa, y a la vez eres capaz de provocarme el mayor de los llantos sólo con decirme que me quieres en el momento que más lo necesito...
Te amo porque eres el ser que comprende más allá de mi mirada, conoces mis temores, mis deseos, mis miedos... sabes cuando siento pena, dolor, angustia y cuando estoy feliz... más allá de lo físico y lo elemental... sabes dibujar esperanzas, mañanas fascinantes, viajes estelares y encuentros sublimes con sólo cerrar tus ojos y dejarte llevar... y llevarme contigo...
Te amo porque me sacaste del letargo en que estaba... te amo aunque seas una fantasía en mi vida... pero eres tan concreta en este corazón, que sin verte te veo, que sin tocarte te toco, que sin besarte te beso, que sin poder hacerte el amor te siento en mí...
Te amo porque eres tan especial que un día tal vez te pierda, que sin haberme pertenecido nunca, te alejes de mi lado... pero estoy tan feliz de amarte que solo me importa darle gracias a Dios por haberme permitido encontrarte, conocerte como te estoy conociendo, disfrutarte y sobre todo respetarte...
Te amo porque eres quien inspira mis letras, si tan solo pudiera abrirme el pecho y entregarte todo este corazón... si tan solo pudieras ver que en él late furioso mi amor por ti... si tan sólo pudiera regalarte ese soñado amanecer, y despertar contigo envueltos en ese manto de ternura que brota de nuestras almas...
amor mío... seguiré soñando con ese día... seguiré imaginando por un momento a tu lado, por una caricia de tus manos, por un beso de tus labios...
Y si Dios no puede concederme ese deseo, seguiré deseándote en el silencio de mi alma, seguiré dibujando tu rostro en mi almohada... y encontraré la forma en que algún día de esta corta vida se unan tus ganas y las mías en un abrazo tan dulce, tan apretado que lo triste y lo temido habrán desaparecido...