Hay besos de ojos cerrados, inconfesable
éxtasis por gateras con resaca de sal.
Eternos besos con manos de viento seco,
mudos y enternecidos de humo sonrosado,
labios sin renuncia de ser sueño perpetuo.
Hay besos con boca abierta y vello erizado
al encuentro de un pálpito, pan de infinitud.
Hay besos insonoros que amparan el eco
de la vida, besos perdidos y encontrados
en la vaguada húmeda de tu secreto.
::