Valen_Tina
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi deambular diario me encuentro con una esbelta chimenea de ladrillo, bella, inmóvil como un obelisco presidiendo el espacio a 30 metros de altura.
Hay varias chimeneas por la ciudad, las llaman “las catedrales de la industria “, ladrillos tiznados que nos recuerdan el pasado. Ya no venden sueños de humo a figuras desoladas.
Se extinguió la industria y mi infancia. Esa chimenea es un fósil, pura arqueología urbana.