ropittella
Poeta veterana en el Portal
De palafantasmas y palafantasmales
¿No te pasa? Que en una noche fría de verano se te caen encima como si alguien las derramara de una enorme copa de champagña desde el mismo infierno que está encima de tu cabeza y sentís una borrachera, una discontinua tortura que no para de gotear, y la resaca que sucede en el mismísimo (cuantas ies tiene la palabra mismísimo, son tres nada más pero suenan como muchas) instante te las hace vomitar aunque no quieras? Es una mano enorme y muy deforme la que te las empuja desde el fondo del estómago, y a la mierda con las mariposas, ahora son dinosaurios empetrolados por la descomposición de sus ancestros... Y los conejitos de la carta saltan exultantes ante el solo suicidio del vomitador señor que escribe, porque ya se comieron el ropero, y saben, que nunca más se quedarán presos de un préstamo, de algún espacio definido y sordo a sus ansias de vivir, prolijo y ajustado ¿no te dan miedo los conejitos tan seguros de sí mismos? A mí sí a veces, son sinónimos, silábicos, son todos verbos a punto de ser conjugados, potenciales detractores de lo conocido y lo ridículo, de lo hilarante y lo humilde, de lo romántico hecho añicos por el sadomasoquismo de las horas, los prejuicios, las rutinas, los intentos, etiquetas del amor, desvaríos de lo absurdo profanando lo seguro conocido y lo anterior por conocer ¿nunca te sucedió ?
¿No te pasa? Que en una noche fría de verano se te caen encima como si alguien las derramara de una enorme copa de champagña desde el mismo infierno que está encima de tu cabeza y sentís una borrachera, una discontinua tortura que no para de gotear, y la resaca que sucede en el mismísimo (cuantas ies tiene la palabra mismísimo, son tres nada más pero suenan como muchas) instante te las hace vomitar aunque no quieras? Es una mano enorme y muy deforme la que te las empuja desde el fondo del estómago, y a la mierda con las mariposas, ahora son dinosaurios empetrolados por la descomposición de sus ancestros... Y los conejitos de la carta saltan exultantes ante el solo suicidio del vomitador señor que escribe, porque ya se comieron el ropero, y saben, que nunca más se quedarán presos de un préstamo, de algún espacio definido y sordo a sus ansias de vivir, prolijo y ajustado ¿no te dan miedo los conejitos tan seguros de sí mismos? A mí sí a veces, son sinónimos, silábicos, son todos verbos a punto de ser conjugados, potenciales detractores de lo conocido y lo ridículo, de lo hilarante y lo humilde, de lo romántico hecho añicos por el sadomasoquismo de las horas, los prejuicios, las rutinas, los intentos, etiquetas del amor, desvaríos de lo absurdo profanando lo seguro conocido y lo anterior por conocer ¿nunca te sucedió ?
Última edición: