Esa mirada;
La vi en los Ángeles de cielo,
Cuando el amanecer besa
Sus pupilas de fuego.
Esa mirada la poseen
Las náyades del misterio
Escondidas bajo las hojas
Esperando algún te quiero
Esa mirada inspira miradas
Como ellas solo existen en sueños,
Tormentosamente serenos.
Por verme reflejada
En tus pupilas de fuego
Daría hasta lo que no tengo
Por que en ellas me dijeras "Tú eres la que espero"
Bueno, veamos.
La primera y la segunda estrofa son, para mí, las mejores del poema, aunque me sigue quedando la duda de la mirada "roja", de no ser que el inusual color simbolice la pasión al mirar (pupilas de fuego, cuando el amanecer besa... etcétera). Yo quitaría el punto y coma del primer verso, la pausa final del mismo (
pausa versal) ya de por sí le da el efecto de "corte" que buscas. La cita de las náyades es original, novedoso para lo típico que puedes encontrar en mundopoesía, lo cual le da puntos a su favor también. Se enfatiza la idea de la mirada atrayente (las ninfas, a menudo, intentaban
atraer a los extraños según la mitología clásica), del deseo escrito en los ojos.
Como puntos a mejorar mucho, yo diría que estos:
-Economía del lenguaje: ahorra en la medida de lo posible todo lo que puedas en cuanto a las palabras. Trata de decir lo mismo en el menor número imprescindible sin alterar el significado de lo que pretendas decir. Por ejemplo:
Como ellas solo existen en sueños
"Ellas", refiriéndose a las miradas, sobra porque ya lo has dicho en el verso anterior:
Esa mirada inspira miradas
-Posibles contradicciones: Si pretendes transmitir la idea de una pasión arrebatadora, evita adjetivos contradictorios (tormentosamente
serenos), aunque esto, en sí, puede ser muy subjetivo. A veces, se busca de manera intencionada la contradicción como recurso (fracción-total; viaje-estático... no puedo evitar acordarme de
nicté).
-Ortografía: Algo básico para escribir con algo de acierto. Tú le enseñas un poema con faltas ortográficas a alguien (que haya leído medianamente en su vida) y pierdes el 99% de la batalla antes de comenzarla. Se debe notar cierto dominio del idioma.
-Finales: En mi opinión, es lo que se carga de un golpe todo tu poema. Sin ser una poesía que destaque hacia un lado o hacia otro (ni bueno, ni malo), el final la empuja directamente al cementerio de chatarra mundopoética.
El final tiene que ser lo mejor de un texto en el 90% de los casos. Por inesperado, por brillante, o por causar desconcierto, o por todas estas cosas -o algunas de ellas- a la vez. El tuyo, por desgracia, no tiene ninguna de estas características: es predecible, poco o nada original, y tampoco es que te lo hayas pensado mucho, vamos. Se nota en exceso.
Resumiendo, que todo o casi todo está ya inventado -y más en la poesía amorosa-, con lo cual, es mucho más difícil lograr cierto grado de frescura y mucho más aún conseguir esa sensación de "nuevo", "de original" -me repito-, tan perseguida por todo el mundo que desea escribir.
Voy a autocitarme (esto lo pensé yo una buena tarde, no sé si alguien se me habrá adelantado

) para gloria de mi queridísimo club de fans mundopoético
anti-Ernesto Villegas-niñatodemierda-sólovomitasodio-blablablá-blablablá:
Poesía es decir las mismas cosas que siempre se han dicho de una forma que no se hayan dicho nunca.
Eso es, creo yo, lo más difícil.
Y lo más auténtico, por otra parte.
Saludos.