ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Habrá en la oscuridad de mis días
tregua para esta soledad que me atormenta.
Acortar la distancia en los sentimientos
y hacer realidad latente esta quimera.
Existirán mañanas con esperanzas
tendido de cielos donde se siembran anhelos
brotarán las semillas en una sonrisa
se brindarán entrecruces con sabor a tus labios.
Opuestas se escarcharan las miradas
el destino será marcado en dos pasos
un mismo camino al azar compartido
paralelos contiguos… confundidos en uno mismo
se abrirá la sombra de una misma partida.
En los pliegues del alma donde habitas
juntaré los te quieros, las flores sin espinas,
no serán lágrimas sino gotas de cariño
y gritaré tu nombre diciéndome amor.
Soy el eco en la inocencia de un niño
la sonrisa de un abuelo y su lento caminar
el néctar de una flor en tus labios
soy el que sueñas un día poder encontrar.
Búscame cuando cierres la ventana de tus ojos
cuando entre en ti la luz de mis lunas
que yo te buscaré en el contorno del verso
al compás de las hojas…en la figura de un beso.
Seremos voz…seremos viento
nubes hasta tocar el cielo
ecos sin tregua al infinito
dunas de estrellas en la mitad de la luna.
Nos envolverán las notas
partituras para un amor sin fin.
Al margen de mis manos entallaré tu cintura
en la bruma bailaremos evaporados
con el manto de tus cabellos
serán testigos la noche y el cielo.
Geber Humberto Pérez Ulín.
tregua para esta soledad que me atormenta.
Acortar la distancia en los sentimientos
y hacer realidad latente esta quimera.
Existirán mañanas con esperanzas
tendido de cielos donde se siembran anhelos
brotarán las semillas en una sonrisa
se brindarán entrecruces con sabor a tus labios.
Opuestas se escarcharan las miradas
el destino será marcado en dos pasos
un mismo camino al azar compartido
paralelos contiguos… confundidos en uno mismo
se abrirá la sombra de una misma partida.
En los pliegues del alma donde habitas
juntaré los te quieros, las flores sin espinas,
no serán lágrimas sino gotas de cariño
y gritaré tu nombre diciéndome amor.
Soy el eco en la inocencia de un niño
la sonrisa de un abuelo y su lento caminar
el néctar de una flor en tus labios
soy el que sueñas un día poder encontrar.
Búscame cuando cierres la ventana de tus ojos
cuando entre en ti la luz de mis lunas
que yo te buscaré en el contorno del verso
al compás de las hojas…en la figura de un beso.
Seremos voz…seremos viento
nubes hasta tocar el cielo
ecos sin tregua al infinito
dunas de estrellas en la mitad de la luna.
Nos envolverán las notas
partituras para un amor sin fin.
Al margen de mis manos entallaré tu cintura
en la bruma bailaremos evaporados
con el manto de tus cabellos
serán testigos la noche y el cielo.
Geber Humberto Pérez Ulín.