palabras
Poeta adicto al portal
Una noche me habló el mar
pero yo no lo escuchaba
hasta el tiempo se paraba
por ver si así despertaba
y lo podía escuchar
pero yo no lo escuchaba
Un marinero faenaba
y al oír al mar hablar
en la proa se postraba
y comenzaba a llorar
pero yo no lo escuchaba
La ola su espuma alzaba
como un brazo a saludar
y con furia reventaba
en la orilla por gritar
pero yo no lo escuchaba
En la ribera estallaba
y a mi oído suspiraba
el viento la hacía volar
en mil gotas me buscaba
hasta que mi piel mojaba
y me podía besar
pero yo no lo escuchaba
La gaviota se alteraba
sin dejar de aletear
ante mí cuerpo volaba
por ver si me espabilaba
para responderle al mar
pero yo no lo escuchaba
no me quería enterar
porque sólo me hechizaba
tu imagen mientras lloraba
intentándote olvidar,
hasta tu llanto clamaba
pero yo no lo escuchaba
no lo quería escuchar,
sólo me dejé llevar
por la ola que danzaba
mientras la espuma acunaba
mi pena y mi suspirar,
en la noche me entregaba
y mientras él me abrazaba
al fin pude oír al mar.
pero yo no lo escuchaba
hasta el tiempo se paraba
por ver si así despertaba
y lo podía escuchar
pero yo no lo escuchaba
Un marinero faenaba
y al oír al mar hablar
en la proa se postraba
y comenzaba a llorar
pero yo no lo escuchaba
La ola su espuma alzaba
como un brazo a saludar
y con furia reventaba
en la orilla por gritar
pero yo no lo escuchaba
En la ribera estallaba
y a mi oído suspiraba
el viento la hacía volar
en mil gotas me buscaba
hasta que mi piel mojaba
y me podía besar
pero yo no lo escuchaba
La gaviota se alteraba
sin dejar de aletear
ante mí cuerpo volaba
por ver si me espabilaba
para responderle al mar
pero yo no lo escuchaba
no me quería enterar
porque sólo me hechizaba
tu imagen mientras lloraba
intentándote olvidar,
hasta tu llanto clamaba
pero yo no lo escuchaba
no lo quería escuchar,
sólo me dejé llevar
por la ola que danzaba
mientras la espuma acunaba
mi pena y mi suspirar,
en la noche me entregaba
y mientras él me abrazaba
al fin pude oír al mar.
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