Alex Courant
Poeta adicto al portal
Déjate caer,
amante, en brazos de la arena
cual si fueras la tersa manzana
que cae de un árbol constelado.
Déjate ir cayendo,
mariposa morena,
sobre el aire rubio
a la realeza de la bruma sosegada.
Deja que el vestido se moje,
que se te humedezca el cuerpo.
Deja que el listón de tu pelo
sirva de campanario
en la alta torre de la brisa
y a tus pies los bañe
la leche tibia de las olas.
Encalla tu risa en mi risa
y así, caracola sumergida,
háblame del mar
con el rostro vuelto
a las estrellas.
amante, en brazos de la arena
cual si fueras la tersa manzana
que cae de un árbol constelado.
Déjate ir cayendo,
mariposa morena,
sobre el aire rubio
a la realeza de la bruma sosegada.
Deja que el vestido se moje,
que se te humedezca el cuerpo.
Deja que el listón de tu pelo
sirva de campanario
en la alta torre de la brisa
y a tus pies los bañe
la leche tibia de las olas.
Encalla tu risa en mi risa
y así, caracola sumergida,
háblame del mar
con el rostro vuelto
a las estrellas.