Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
No te angusties corazón
pronto acabará tu pena,
que aunque parezca condena
todo tiene solución.
Si conservas la ilusión
verás un día llegar,
por siempre juntos estar
por el paso de la vida,
y verás como esa herida
llegará pronto a sanar.
Las cosas en esta vida
siempre tienen solución,
sin embargo la razón
parece que está escondida.
Y en nuestro ser solo anida
la soledad de inquilina,
sientes tu vida termina
crees te ahogan las penas,
sientes correr por tus venas
esa angustia que calcina.
Nunca pierdas la esperanza
de que tu dolor termine,
junto a ti siempre camine
de tu mano la confianza,
y verás que la bonanza
te llegará desde el cielo,
te cubrirá con su velo
y con su amor infinito,
nuestro gran padre bendito
quien cumplirá con tu anhelo.
Corazón jamás permitas
que la pena te torture,
no hay dolor que tanto dure
si piensas cosas bonitas.
No importa si son poquitas
esas buenas que gozaste,
si con placer disfrutaste
esos momentos hermosos,
que tanto te dieron gozos
que del dolor te olvidaste.
Corazón en esta vida
las penas son transitorias,
deben ser igual que historias
de esas que pronto se olvida.
Que nunca tenga cabida
el dolor de compañero,
sólo sea un pasajero
en el vagón del olvido,
el creador muy complacido
en ser tu fiel consejero.
Corazón existen penas
que nos destrozan el alma,
no te angusties, guarda calma
en ellas hay cosas buenas.
Recuerdas cosas amenas
le das valor a la vida,
y aparece la salida
que pensabas tan distante,
puedes ver que hacia adelante
habrá una luz encendida.
pronto acabará tu pena,
que aunque parezca condena
todo tiene solución.
Si conservas la ilusión
verás un día llegar,
por siempre juntos estar
por el paso de la vida,
y verás como esa herida
llegará pronto a sanar.
Las cosas en esta vida
siempre tienen solución,
sin embargo la razón
parece que está escondida.
Y en nuestro ser solo anida
la soledad de inquilina,
sientes tu vida termina
crees te ahogan las penas,
sientes correr por tus venas
esa angustia que calcina.
Nunca pierdas la esperanza
de que tu dolor termine,
junto a ti siempre camine
de tu mano la confianza,
y verás que la bonanza
te llegará desde el cielo,
te cubrirá con su velo
y con su amor infinito,
nuestro gran padre bendito
quien cumplirá con tu anhelo.
Corazón jamás permitas
que la pena te torture,
no hay dolor que tanto dure
si piensas cosas bonitas.
No importa si son poquitas
esas buenas que gozaste,
si con placer disfrutaste
esos momentos hermosos,
que tanto te dieron gozos
que del dolor te olvidaste.
Corazón en esta vida
las penas son transitorias,
deben ser igual que historias
de esas que pronto se olvida.
Que nunca tenga cabida
el dolor de compañero,
sólo sea un pasajero
en el vagón del olvido,
el creador muy complacido
en ser tu fiel consejero.
Corazón existen penas
que nos destrozan el alma,
no te angusties, guarda calma
en ellas hay cosas buenas.
Recuerdas cosas amenas
le das valor a la vida,
y aparece la salida
que pensabas tan distante,
puedes ver que hacia adelante
habrá una luz encendida.
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