AlbertoManrique7
Poeta recién llegado
¡Qué feliz en su tormento
vive el que, con alegría,
no padece el sentimiento
del saber y su ignorancia!
¡Qué bonita es su templanza
y qué vacía, qué callado
está su corazón ahogado
pues no conoce esperanza!
¡Qué tristes noches mudas
entre tales carcajadas,
qué dulces sabían las tantas
sales con las que topaba!
¡Qué colorido es el mundo
sin el sol del tercer ojo,
sin saber que, peor despojo,
a cuán más grande es segundo!
¡Qué sincero su consejo,
pero de egoísmo innato,
él no entiende de tratos
ajenos a su cortejo!
¡Qué peligroso es el tiempo,
no perdona al ignorante,
que eligió vivir su ausencia
y ahora sufre interrogante,
que no supo de la esencia
del saber y su inquietante
infinitud!
Mas hoy su cuerpo
no responde ante un alma
que no brilla ante la ausencia
de virtud.
¡Qué amabilidad la suya!
No pregunta, no molesta,
y pues tampoco se presta
a duras causas, injusticias,
cuya sangre nunca
derrama en sus fiestas.
!Qué seguridad se vive
en la mansión de la costumbre!
Donde huéspedes son libres,
detrás de los grises barrotes
de su cárcel de colores.
¡Qué bondad! ¡Sin rodeos
feliz duerme él en las nubes!
Mientras nosotros lloramos
al cobrar las novedades,
las de un mundo cruel y tenue
en que mentiras son verdades,
monedas, los chamanes
presos en almas de humanos.
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