Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Camaleónico. Mi cuerpo se estremece,
cuando en la sombra aparece, un ténue destello fugaz.
Mis soledades, las que relatan batallas,
son solamente metralla de heridas que nunca cerré.
¿Y quien soy yo? Soy sólo un ciego camino,
sendero donde el destino, va dejando su escritura.
Búscame hoy, quizá mañana esté muerto;
Siente que a veces no siento y podrás entender mi lamento.
Cuéntame, como miles de alaridos
a veces han sido gemidos reflejados en tu tez.
Háblame, cuando el mundo quede mudo,
cuando el llanto sea verdugo y el mar deje de gemir.
¿Y quien soy yo? Soy solamente palabras,
que se pierden en la nada cuando empieza a sombrear.
Búscame hoy, quizá mañana esté muerto;
Soy solamente cimientos de un cuento sin acabar.
cuando en la sombra aparece, un ténue destello fugaz.
Mis soledades, las que relatan batallas,
son solamente metralla de heridas que nunca cerré.
¿Y quien soy yo? Soy sólo un ciego camino,
sendero donde el destino, va dejando su escritura.
Búscame hoy, quizá mañana esté muerto;
Siente que a veces no siento y podrás entender mi lamento.
Cuéntame, como miles de alaridos
a veces han sido gemidos reflejados en tu tez.
Háblame, cuando el mundo quede mudo,
cuando el llanto sea verdugo y el mar deje de gemir.
¿Y quien soy yo? Soy solamente palabras,
que se pierden en la nada cuando empieza a sombrear.
Búscame hoy, quizá mañana esté muerto;
Soy solamente cimientos de un cuento sin acabar.
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