rippedheart
Poeta recién llegado
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Eras una ráfaga de viento carmesí
Que enamoraba mis pupilas
Y comprometía en sacras nupcias
Mis deseos con tu cuerpo.
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Las estrellas presumían en vano
Sus rutilantes sonrisas de plata,
Tentando mi atención.
Y yo solo tenía ojos para tu talle encarnado.
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Fuiste la sangre que manó de mis heridas
Cuando, loco apasionado,
Me arranqué el corazón
Y lo entregué en tus manos.
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Lo juro por mi alma, si acaso
Esta aún es mía y no tuya.
Y no obstante, más bella me luciste
Cuando deslicé con prisas el vestido
Y degusté tu tibia desnudez
A fuerza de besos.
Con ese vestido rojo.
Eras una ráfaga de viento carmesí
Que enamoraba mis pupilas
Y comprometía en sacras nupcias
Mis deseos con tu cuerpo.
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Las estrellas presumían en vano
Sus rutilantes sonrisas de plata,
Tentando mi atención.
Y yo solo tenía ojos para tu talle encarnado.
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Fuiste la sangre que manó de mis heridas
Cuando, loco apasionado,
Me arranqué el corazón
Y lo entregué en tus manos.
Qué hermosa lucías anoche
Con ese vestido rojo.
Lo juro por mi alma, si acaso
Esta aún es mía y no tuya.
Y no obstante, más bella me luciste
Cuando deslicé con prisas el vestido
Y degusté tu tibia desnudez
A fuerza de besos.
Última edición: