Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te has vuelto tan importante,
más que el aire que respiro,
del corazón un suspiro
que me hace falta constante.
Es un dolor zozobrante
que me embota los sentidos,
completamente abatidos
a causa de tu abandono,
en piezas me desmorono
vivo en puntos suspensivos.
Morir no tiene importancia,
vivir no tiene sentido,
de mi jardín tan florido
te llevaste la fragancia.
Hay dolor en abundancia,
me hundiste en el desconsuelo,
ya no alegran con su vuelo,
las aves enmudecieron
las que pudieron partieron,
no quieren ver mi desvelo.
Eres el quinto elemento
esencial para mi vida,
laberinto sin salida,
principio sin fundamento.
La causa de mi tormento
la razón de mis desvelos,
quien causa mis desconsuelos,
quien a desdenes me mata,
quien por completo arrebata,
de mi vida los anhelos.
De verdad te has convertido
en la esencia de mi vida,
eres túnel sin salida ,
eres mi ángel preferido.
Sin pecado concebido
con perfecta pulcritud,
con tu sensual actitud
has llegado a seducirme
hasta a tus plantas rendirme
y adorar tu esclavitud.
La pieza fundamental
que engrana en este motor
tú la tienes, es amor
que fluye cual manantial.
Cual arroyo virginal
que en caudales se derrama,
la chispa que enciende flama
de incontenible pasión,
que arrebata al corazón
arpegio de filigrana.
¿Dejar de amarte? imposible
ya eres parte de mi ser,
por completo esa mujer
en momentos invisible.
Pero siempre perceptible
como si fueras latido,
mezclado con un suspiro
que el corazón te regala
mi ser completo lo avala:
¡cómo el aire que respiro!.
más que el aire que respiro,
del corazón un suspiro
que me hace falta constante.
Es un dolor zozobrante
que me embota los sentidos,
completamente abatidos
a causa de tu abandono,
en piezas me desmorono
vivo en puntos suspensivos.
Morir no tiene importancia,
vivir no tiene sentido,
de mi jardín tan florido
te llevaste la fragancia.
Hay dolor en abundancia,
me hundiste en el desconsuelo,
ya no alegran con su vuelo,
las aves enmudecieron
las que pudieron partieron,
no quieren ver mi desvelo.
Eres el quinto elemento
esencial para mi vida,
laberinto sin salida,
principio sin fundamento.
La causa de mi tormento
la razón de mis desvelos,
quien causa mis desconsuelos,
quien a desdenes me mata,
quien por completo arrebata,
de mi vida los anhelos.
De verdad te has convertido
en la esencia de mi vida,
eres túnel sin salida ,
eres mi ángel preferido.
Sin pecado concebido
con perfecta pulcritud,
con tu sensual actitud
has llegado a seducirme
hasta a tus plantas rendirme
y adorar tu esclavitud.
La pieza fundamental
que engrana en este motor
tú la tienes, es amor
que fluye cual manantial.
Cual arroyo virginal
que en caudales se derrama,
la chispa que enciende flama
de incontenible pasión,
que arrebata al corazón
arpegio de filigrana.
¿Dejar de amarte? imposible
ya eres parte de mi ser,
por completo esa mujer
en momentos invisible.
Pero siempre perceptible
como si fueras latido,
mezclado con un suspiro
que el corazón te regala
mi ser completo lo avala:
¡cómo el aire que respiro!.
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