Lebowsky
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un año amándote huraño
un año pasó sin tamaño
tan pequeño, tan extraño
como un horizonte de estaño.
Llegaste, viste y venciste
hiciste de este páramo triste
un lugar mucho más ameno
tanto que ya no me es ajeno
aquello de que el paraíso existe.
Con el corazón en un puño y el alma en ristre
acostumbro a surcar tu mar sin velas
sin estrellas, ni cartógrafo que registre
las islas que descubro mientras me consuelas.
un año pasó sin tamaño
tan pequeño, tan extraño
como un horizonte de estaño.
Llegaste, viste y venciste
hiciste de este páramo triste
un lugar mucho más ameno
tanto que ya no me es ajeno
aquello de que el paraíso existe.
Con el corazón en un puño y el alma en ristre
acostumbro a surcar tu mar sin velas
sin estrellas, ni cartógrafo que registre
las islas que descubro mientras me consuelas.