Jose Andrea Kastronovo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me hubiera gustado otra vez buscarte,
inventar nuevas palabras para volver a rogarte,
haber encontrado las frases exactas para convencerte,
llegar a tu frío corazón para que quisieras quedarte.
Me hubiera gustado que hoy fuera esa Navidad que esperé,
que hoy fuera esa Nochebuena y acurrucarme en tus brazos,
tú fuiste el ser que por muchos años necesité
pero también el ser que dejó mi alma hecha pedazos.
Si tan sólo a mi esencia la hubieras amado,
si tan sólo a mi loco amor hubieses entendido,
esta Nochebuena para ti fuera un pájaro enjaulado
sin necesidad de cadenas, enamorado tu corazón vacío.
Pero decidiste otra cosa y me diste la espalda a mí,
y pasó lo que quisiste, todo lo que tú misma elegiste;
ya no llores, es tu culpa el que ahora estemos así,
pues yo ante lo que tantas veces me pediste,
me amarré el corazón y tuve que dejarte ir.
Te lloré por más de tres años,
también te extrañe tres frías navidades,
te pedí tu amor otros cuatro San Valentines,
deseé tanto tu abrazo en mis últimos dos cumpleaños.
Y se bebieron mis lágrimas los rojos adoquines,
las nubes de algodón absorbieron el pasado,
de alguna forma sacié el hambre de querer irme,
hasta que llegaron otros besos que quizá me ayudaron.
Pero me ha quedado el corazón baldío,
y no puedo sentir aquello que me llenó antaño,
ahora que te encontraste a este ser sombrío,
te preguntas en donde quedó aquel ser
que según tú, habías amado tanto.
Y yo ya no sé ni que cosa decirte,
no tengo para tu pregunta una buena respuesta,
deberías mejor preguntarte qué fue lo que le hiciste,
a este baldío corazón para que por ti, solo miedo sienta.
inventar nuevas palabras para volver a rogarte,
haber encontrado las frases exactas para convencerte,
llegar a tu frío corazón para que quisieras quedarte.
Me hubiera gustado que hoy fuera esa Navidad que esperé,
que hoy fuera esa Nochebuena y acurrucarme en tus brazos,
tú fuiste el ser que por muchos años necesité
pero también el ser que dejó mi alma hecha pedazos.
Si tan sólo a mi esencia la hubieras amado,
si tan sólo a mi loco amor hubieses entendido,
esta Nochebuena para ti fuera un pájaro enjaulado
sin necesidad de cadenas, enamorado tu corazón vacío.
Pero decidiste otra cosa y me diste la espalda a mí,
y pasó lo que quisiste, todo lo que tú misma elegiste;
ya no llores, es tu culpa el que ahora estemos así,
pues yo ante lo que tantas veces me pediste,
me amarré el corazón y tuve que dejarte ir.
Te lloré por más de tres años,
también te extrañe tres frías navidades,
te pedí tu amor otros cuatro San Valentines,
deseé tanto tu abrazo en mis últimos dos cumpleaños.
Y se bebieron mis lágrimas los rojos adoquines,
las nubes de algodón absorbieron el pasado,
de alguna forma sacié el hambre de querer irme,
hasta que llegaron otros besos que quizá me ayudaron.
Pero me ha quedado el corazón baldío,
y no puedo sentir aquello que me llenó antaño,
ahora que te encontraste a este ser sombrío,
te preguntas en donde quedó aquel ser
que según tú, habías amado tanto.
Y yo ya no sé ni que cosa decirte,
no tengo para tu pregunta una buena respuesta,
deberías mejor preguntarte qué fue lo que le hiciste,
a este baldío corazón para que por ti, solo miedo sienta.
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