Ligia Calderón Romero
Poeta veterano en el portal
I
¡Mi luz, mi sombra! Bajo las pestañas
dormita una quimera y vive un sabio,
que, con prudencia, escapa de su labio
el verbo que nos cuenta sus hazañas.
Resguarda sus memorias de piratas,
—desideratas—
voces vivaces
que son capaces
de darnos cuerda
sin que se pierda
su sendero lejano, aunque el cercano,
a veces, se le escapa de su mano.
II
¡Mi luz, mi sombra! Soberanas huellas
que otrora, con las prístinas auroras,
eran los Fénix, hijos de las horas,
buscando el mar, buscando las estrellas.
Después del mediodía, los ocasos,
con lentos pasos
buscan la noche,
—de fino broche—
triste consuelo
del vejezuelo
que su abandono sufre con el frío
de las noches henchidas de rocío.
Ligia Calderón Romero
Manzanillo, Limón, Costa Rica
Diciembre 26, 2014
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