Wiccambar
Poeta adicto al portal
Dicen que las mujeres no deben de beber
que se ve terriblemente mal que se emborrachen
que el bar es solo para hombres
que uno debe de estar en casa.
Que el hombre es de la cantina y de bares
que el hombre es de putas
que la mujer debe de callarse.
Mi abuela me decía con mucha sabiduría,
primero " mujer de la casa"
luego mujer de calle,
me hice mujer de casa
y empiezo a cumplir el segundo mandato
“Mujer de la calle…”
Mefuia las cantinas de esas de las viejas,
de rocolas,
de aquellas con olores a hombre y su orina
donde las mujeres se dejan coger por un trago
no sé cuántos tragos me tomé,
luego me fui a los bares,
donde está el humo fino de los cigarrillos
donde las hormonas de machos excitados
penetran todo con la mirada, dando gritos de motel,
algún orgasmo tuve en esos baños
rayados de grafitis de pobres
bebí hasta convertirme en la mujer de todos
no recuerdo cuantas veces baje pantalones
abrí zipper, si bese alguna mujer
no recuerdo cuantos líquidos de diferentes sabores probé,
Vino, cerveza, whisky, coñac, semen…
Hice en un día lo que un hombre hace todos los días,
yo fui la puta, aunque el hombre se acuesta con cualquiera,
yo fui la alcohólica, aunque el hombre se emborraché todos los días,
fui la que destruyó un hogar porque estaba muy cogida,
aunque el hombre no lo merecia.
No sé cómo llegué a casa,
pero tengo los ojos morados
y las maletas hechas,
seguro me echaran de mi casa
porque una mujer no debe hacer esas cosas,
mi marido se quedó con todo
me acuso de adulterio.
Que cascara de hijueputa,
a la mierda todo, se lo regalo todo
yo también tengo derecho de vivir
que se ve terriblemente mal que se emborrachen
que el bar es solo para hombres
que uno debe de estar en casa.
Que el hombre es de la cantina y de bares
que el hombre es de putas
que la mujer debe de callarse.
Mi abuela me decía con mucha sabiduría,
primero " mujer de la casa"
luego mujer de calle,
me hice mujer de casa
y empiezo a cumplir el segundo mandato
“Mujer de la calle…”
Mefuia las cantinas de esas de las viejas,
de rocolas,
de aquellas con olores a hombre y su orina
donde las mujeres se dejan coger por un trago
no sé cuántos tragos me tomé,
luego me fui a los bares,
donde está el humo fino de los cigarrillos
donde las hormonas de machos excitados
penetran todo con la mirada, dando gritos de motel,
algún orgasmo tuve en esos baños
rayados de grafitis de pobres
bebí hasta convertirme en la mujer de todos
no recuerdo cuantas veces baje pantalones
abrí zipper, si bese alguna mujer
no recuerdo cuantos líquidos de diferentes sabores probé,
Vino, cerveza, whisky, coñac, semen…
Hice en un día lo que un hombre hace todos los días,
yo fui la puta, aunque el hombre se acuesta con cualquiera,
yo fui la alcohólica, aunque el hombre se emborraché todos los días,
fui la que destruyó un hogar porque estaba muy cogida,
aunque el hombre no lo merecia.
No sé cómo llegué a casa,
pero tengo los ojos morados
y las maletas hechas,
seguro me echaran de mi casa
porque una mujer no debe hacer esas cosas,
mi marido se quedó con todo
me acuso de adulterio.
Que cascara de hijueputa,
a la mierda todo, se lo regalo todo
yo también tengo derecho de vivir
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