Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
Cuando el sol muere en el crepúsculo
los corazones se ciernen en la oscuridad.
Y la luz cuando termina el día
da paso a la fría y sola noche
que descorcha su tristeza,
porqué entre su propia oscuridad
no puede ver la belleza,
llora y llora la noche
esperando el amanecer,
para renacer brillante e
iluminar la belleza
qué con certeza esconde
cada árbol en su corteza.
Muere y muere el día
esperando el anochecer,
para perecer oscuro y
ensombrecer la belleza
que con recelo le esconden
los arboles entre su corteza.
Y así luna y sol se ponen de acuerdo y
entre eclipses y despistes pasan las horas
luna sonríe, sol llora,
porqué uno ama lo bello y otro lo odia
porqué uno ilumina y otro oscurece
porqué no hay noche si no hay día y
sin mas sus caminos se cruzan otra vez más.
Mientras las flores en las ramas florecen
mientras cada árbol crece y
la belleza entre la maleza desaparece.
los corazones se ciernen en la oscuridad.
Y la luz cuando termina el día
da paso a la fría y sola noche
que descorcha su tristeza,
porqué entre su propia oscuridad
no puede ver la belleza,
llora y llora la noche
esperando el amanecer,
para renacer brillante e
iluminar la belleza
qué con certeza esconde
cada árbol en su corteza.
Muere y muere el día
esperando el anochecer,
para perecer oscuro y
ensombrecer la belleza
que con recelo le esconden
los arboles entre su corteza.
Y así luna y sol se ponen de acuerdo y
entre eclipses y despistes pasan las horas
luna sonríe, sol llora,
porqué uno ama lo bello y otro lo odia
porqué uno ilumina y otro oscurece
porqué no hay noche si no hay día y
sin mas sus caminos se cruzan otra vez más.
Mientras las flores en las ramas florecen
mientras cada árbol crece y
la belleza entre la maleza desaparece.