Carrizo Pacheco
Moderador Global.Corrector.Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Moderador Global
Miembro del JURADO DE LA MUSA
Corrector/a
Director de concursos
Equipo Revista "Eco y latido"
Encuentro
Me encontré cierto día
(ha sido sin querer)
con mi melancolía.
Iba toda de negro,
muy pobre y esquelética,
conformando el espectro
de una musa patética
que llevaba en la mano
el pliego carcomido
de un poema inhumano.
Iba yo tan risueño
con mi andar optimista,
que derrochaba vida
mi corazón de artista.
Sé que muy poco tiempo
duró aquel encuentro:
al verme muy sonriente
aquella dama triste,
celosa y fastidiada,
huyó de mi presencia
como una delincuente
que fuese sorprendida
para dar penitencia.
Aún no he vuelto a verla:
no quiero perseguirla
por temor a ofenderla…
Ya no puedo vivir
contento todo el día,
devuélveme el sufrir,
perdona mi osadía.
Te quiero sólo a ti,
eres el alma mía.
¿Quién soy?, ¡pobre de mí
sin mi melancolía!
Ariel Carrizo Pacheco
15 de julio de 1.995.
Me encontré cierto día
(ha sido sin querer)
con mi melancolía.
Iba toda de negro,
muy pobre y esquelética,
conformando el espectro
de una musa patética
que llevaba en la mano
el pliego carcomido
de un poema inhumano.
Iba yo tan risueño
con mi andar optimista,
que derrochaba vida
mi corazón de artista.
Sé que muy poco tiempo
duró aquel encuentro:
al verme muy sonriente
aquella dama triste,
celosa y fastidiada,
huyó de mi presencia
como una delincuente
que fuese sorprendida
para dar penitencia.
Aún no he vuelto a verla:
no quiero perseguirla
por temor a ofenderla…
Ya no puedo vivir
contento todo el día,
devuélveme el sufrir,
perdona mi osadía.
Te quiero sólo a ti,
eres el alma mía.
¿Quién soy?, ¡pobre de mí
sin mi melancolía!
Ariel Carrizo Pacheco
15 de julio de 1.995.
Última edición: