garnica
Poeta recién llegado
Si tú me olvidaras
a tientas entraría en los espejos
sin encontrar mi atónito fantasma;
no me reconocerían
las cucharas ni los libros:
amigos furtivos que anticipan
lo que aún no sé de ti.
Sin embargo, algo fresco y sutil como tu risa
agita el follaje de los árboles
cuando cruzo un parque recordándote,
como si los tímidos pirules
aprendieran a arder o a volar.
Cuando cruzo un parque recordándote
y sé que tú también me extrañas.
Mírame: soy un ahuehuete
pensativo y antiguo,
deshojándome perpetuamente
sobre el estanque de tus sueños.
Es primavera y es otoño:
la musical estación de la esperanza.
Si tú me olvidaras crecería hacia dentro,
hacia el fondo mismo de la tierra,
abriendo con raíces de palabras
el hondo silencio del jamás.
Sin embargo, algo fresco y sutil como tu risa
me desordena el pelo
si cruzo esta calle recordándote
y tú también piensas en mí.
a tientas entraría en los espejos
sin encontrar mi atónito fantasma;
no me reconocerían
las cucharas ni los libros:
amigos furtivos que anticipan
lo que aún no sé de ti.
Sin embargo, algo fresco y sutil como tu risa
agita el follaje de los árboles
cuando cruzo un parque recordándote,
como si los tímidos pirules
aprendieran a arder o a volar.
Cuando cruzo un parque recordándote
y sé que tú también me extrañas.
Mírame: soy un ahuehuete
pensativo y antiguo,
deshojándome perpetuamente
sobre el estanque de tus sueños.
Es primavera y es otoño:
la musical estación de la esperanza.
Si tú me olvidaras crecería hacia dentro,
hacia el fondo mismo de la tierra,
abriendo con raíces de palabras
el hondo silencio del jamás.
Sin embargo, algo fresco y sutil como tu risa
me desordena el pelo
si cruzo esta calle recordándote
y tú también piensas en mí.