S. Gerardo B. Gamboa
Poeta fiel al portal
¡Qué alegría conocerte…!
Ciego y a obscuras quede
después que mi sol marchitó…
Con manos extendidas palpando los objetos
y sentidos alertas percibiendo sensaciones…
Llegué a captar el canto de los grillos,
el murmullo de las hojas
hasta el susurro de la aurora
cuando despunta un nuevo sol,
todo matizado de pesares
pues hay que continuar.
La vida no se lastra
por la angustia de las horas.
Solo y triste en medio de la marejada,
el alcázar de la soledad
efusivamente me acunó en su vientre.
Es bueno ver como entre candilejas
el rocío se abrillanta unciendo nuestras lágrimas,
pues las nubes se despejan
y al alma tenuemente
¡ la invaden las estrellas!…
Y entre tanto desconsuelo
por casualidad alguien con una sonrisa
y un guiño entre los ojos me dijo
- ¡hola! ¿Cómo estás?-
Y así como el aroma de las rosas
enerva en su cariz,
poco a poco se fue dando el milagro
de rencontrarse, de izar velas,
¡de lanzarse a los vientos!…
No se está solo,
seres afables, semejantes
vibran bajo un cielo abierto
¡cromado de añil!
Ya extasían hasta las avispas
con su tremendo aguijón..
El amor asalta en su torrente
derrumbando las barreras …
¡Ah que bueno es admirar
el ocaso sin temor
y a los luceros
en sonatas de alegría..!
Ya todo dejó de ser amenazante
preñado de llanto y de dolor,
porque alguien amable y con encanto
me sacó de la lóbrega caverna,
donde aislado creí que me asfixiaba
¡y postrado solo esperaba morir!…
AUTOR: Silvino Gerardo Becerra Gamboa.
Jueves 15 de enero de 2015.
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