Mock'bird
Poeta recién llegado
Deja que te lleve
Deja que te lleve por aquel verbo imperativo.
Por su orden, tú obligada a gozar de sus placeres.
Revivir en el momento de rozar por las paredes
las carátulas de un cuento falto de su contenido.
Deja que aquel verso suene al son de lo prohibido.
Muerto en el rojizo de una rosa so cipreses.
Muerto en la voz baja de su canto tantas veces:
Nota aguda de entre pétalos de lugar desconocido.
Pues deja ser yo tu ala hacia aquel gran paraíso
revestido de poetas, fina tinta de sus pieles…
Y con mis alas reposadas, apuntadas al despliegue,
deja ser yo el dueño de aquel tu amor nunca vencido.