Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Templos a la flor
Tu sonrisa es como una mariposa
que vuela con sus alas de color.
Tus labios se hacen sueños en la rosa
que da en el nombre templos a la flor.
Tus ojos como dos oscuros cielos,
tan llenos de brillante amanecer,
que conjugan en negros los cabellos
y dan con mi universo sin querer.
El viento satisface cuando andas
deseos que en tus curvas voluptuosas,
repliegan tus caderas porque mandas
jardines de presencias primorosas.
Los pechos me detienen en la miel
que pienso como un dulce de otro mundo,
y espero de tu velo lo profundo
que es muestra de mi encanto hacia tu piel.
Si vistes con el blanco más radiante
y el rojo te persigue sin parar,
el sol que quemará será galante
y Dios seré yo mismo sin mirar.
Tu sonrisa es como una mariposa
que vuela con sus alas de color.
Tus labios se hacen sueños en la rosa
que da en el nombre templos a la flor.
Tus ojos como dos oscuros cielos,
tan llenos de brillante amanecer,
que conjugan en negros los cabellos
y dan con mi universo sin querer.
El viento satisface cuando andas
deseos que en tus curvas voluptuosas,
repliegan tus caderas porque mandas
jardines de presencias primorosas.
Los pechos me detienen en la miel
que pienso como un dulce de otro mundo,
y espero de tu velo lo profundo
que es muestra de mi encanto hacia tu piel.
Si vistes con el blanco más radiante
y el rojo te persigue sin parar,
el sol que quemará será galante
y Dios seré yo mismo sin mirar.