Agus Mcpoets
Poeta adicto al portal
El tiempo paralizó tu corazón, doblegó tu espíritu y embalsamó tu sangre, derrumbó tus sueños, tu identidad y tu insignificante vida. Respiran frágiles tus facciones, brillan desventuras por doquier en tu espejado rostro.
Perdido en el minuto de tu última lágrima, muy cerca de desaparecer, con el dolor al desnudo, en el misterioso don de tu ser, late incesante otra vez, palpita y resurge tu corazón en el hemograma del olvido.
Tu alma vive en esa inequívoca plegaria de un adalid, suicidándose una y mil veces por amor.
Perdido en el minuto de tu última lágrima, muy cerca de desaparecer, con el dolor al desnudo, en el misterioso don de tu ser, late incesante otra vez, palpita y resurge tu corazón en el hemograma del olvido.
Tu alma vive en esa inequívoca plegaria de un adalid, suicidándose una y mil veces por amor.