jessia
Poeta recién llegado
Ella ya estaba cansada de tanto sin saber porque
No…no importa lo que escribiera, no importa que se desprendiera o si te dejaría de pensar, sabía que su razón quería algo imposible, cosa que el corazón no dejaría de sentir y sus sentidos estaban unidos en una mística situación: el seguir amándolo aun después de nada, aun después de que a cada segundo renunciaba a él y ¡ ja! Volvía a encontrarlo en su añoranza, en su recuerdo, en su vida! Que se habría creído para perturbarla tanto? ¿Qué clase de ser era que perduras en ella? Aun en la distancia, en la indiferencia, en su vacío y en su soledad .¿Que clase de ser hace tanto en ella , sin haber hecho nada?. El tiempo pasaba y nada cambiaba ni con el silencio calmo su sentir y sus preguntas se la llevo la indiferencia de un amor no habido!
Su corazón marchito y su alma se sumió en la más pura depresión llevándola a la locura y sus ojos perdidos que reflejaban el alejamiento del mundo físico.
Ella permaneció ahí hasta su final.
JESÚS ELENA MIRANDA CAJAS (jessia)
No…no importa lo que escribiera, no importa que se desprendiera o si te dejaría de pensar, sabía que su razón quería algo imposible, cosa que el corazón no dejaría de sentir y sus sentidos estaban unidos en una mística situación: el seguir amándolo aun después de nada, aun después de que a cada segundo renunciaba a él y ¡ ja! Volvía a encontrarlo en su añoranza, en su recuerdo, en su vida! Que se habría creído para perturbarla tanto? ¿Qué clase de ser era que perduras en ella? Aun en la distancia, en la indiferencia, en su vacío y en su soledad .¿Que clase de ser hace tanto en ella , sin haber hecho nada?. El tiempo pasaba y nada cambiaba ni con el silencio calmo su sentir y sus preguntas se la llevo la indiferencia de un amor no habido!
Su corazón marchito y su alma se sumió en la más pura depresión llevándola a la locura y sus ojos perdidos que reflejaban el alejamiento del mundo físico.
Ella permaneció ahí hasta su final.
JESÚS ELENA MIRANDA CAJAS (jessia)