Mateo García Victoria
Poeta recién llegado
Cómo el viento
eres cómo el viento de febrero,
pasas ligera y tenue por mi rostro
arrastrando un aroma a sonrisa,
robando la mía sin parpadear
robando mi alma y mi desdicha.
Eres cómo el viento de este sexto
que sin perder un ápice de tiempo,
viniendo desde lo más lejano
pasas de largo por este balcón,
permaneciendo en mi tu frío
muriendo por estar aquí vivo
viviendo por estar aquí muerto.
Eres cómo el viento donde resurjo
donde aliento a mi corazón oscuro,
porqué aunque eres cómo el viento
me traes lo que yo más necesito,
alejas lo que menos tiene valor.
Me susurras con tus gritos
me haces ser alguien mejor,
por eso sigo en este sexto piso
ignorando las voces de mi cerebro,
aunque me ahogue en copas de mosto,
aunque viva en un sótano perdido de ti,
aunque el diablo tiente a mi razón.
Tú mi querida eres cómo el viento
haciéndome el amor en el renglón
mientras miran todos esos envidiosos
que no pudieron ser cómo el viento.
eres cómo el viento de febrero,
pasas ligera y tenue por mi rostro
arrastrando un aroma a sonrisa,
robando la mía sin parpadear
robando mi alma y mi desdicha.
Eres cómo el viento de este sexto
que sin perder un ápice de tiempo,
viniendo desde lo más lejano
pasas de largo por este balcón,
permaneciendo en mi tu frío
muriendo por estar aquí vivo
viviendo por estar aquí muerto.
Eres cómo el viento donde resurjo
donde aliento a mi corazón oscuro,
porqué aunque eres cómo el viento
me traes lo que yo más necesito,
alejas lo que menos tiene valor.
Me susurras con tus gritos
me haces ser alguien mejor,
por eso sigo en este sexto piso
ignorando las voces de mi cerebro,
aunque me ahogue en copas de mosto,
aunque viva en un sótano perdido de ti,
aunque el diablo tiente a mi razón.
Tú mi querida eres cómo el viento
haciéndome el amor en el renglón
mientras miran todos esos envidiosos
que no pudieron ser cómo el viento.