la musica en los balcones
Poeta recién llegado
Se que me engaña con todas, da igual bonitas o feas, altas, rubias, flacas, morenas con falda o pelirrojas con peto, que más da, pero siempre vuelve, no me deja, no hay amor, ni deseo, ni mucho menos respeto, pero siempre vuelve y se queda, y yo le dejo quedar, acampado en mi conciencia en el camping de mi soledad.
La frialdad, la indiferencia, la ausencia de plan, el "incompromiso", es igualmente traición, una infidelidad, aunque no te acuestes con nadie, por eso él siempre vuelve y se queda, y yo le dejo quedar, acampado en mi conciencia, en el camping de mi soledad. De vez en cuando lo hablo con él, por si podemos ayudarnos de otra manera, pero el siempre lo niega, porque él sabe también como yo, todo esto que no le digo, y reconoce en mi ausencia al infiel que alimento y persigo, por eso él siempre vuelve y se queda, y yo le dejo quedar, acampado en mi conciencia, en el camping de mi soledad. Los dos tenemos motivos, aunque nos falte un final, tenemos lo convivido, algunos buenos recuerdos que poniéndolos juntitos se parecen mucho a amar, tenemos permiso de Cupido, en su caso el de follar cuando guste y a su antojo pues no espera mi señal, tenemos fotos, instantáneas de ilusión, pedacitos de momentos, que en hilera todos puestos se parecen mucho a amar, tenemos nuestro pasado en una nube, en un altar, envuelto en rojo con un lazo en papel de celofán, pero sabes lo que te digo, que podremos tener los motivos, que para mi son un puñal, pero me voy con mi ausencia y mi frialdad que son los motivos que te sobran, a buscar otro final, y si vuelves de acampada, lo siento, ya no te puedes quedar, el camping de mi conciencia esta en obras, lo van a reformar, por eso, aunque se que vuelves y te quedas, ya no te dejo quedar.
La frialdad, la indiferencia, la ausencia de plan, el "incompromiso", es igualmente traición, una infidelidad, aunque no te acuestes con nadie, por eso él siempre vuelve y se queda, y yo le dejo quedar, acampado en mi conciencia, en el camping de mi soledad. De vez en cuando lo hablo con él, por si podemos ayudarnos de otra manera, pero el siempre lo niega, porque él sabe también como yo, todo esto que no le digo, y reconoce en mi ausencia al infiel que alimento y persigo, por eso él siempre vuelve y se queda, y yo le dejo quedar, acampado en mi conciencia, en el camping de mi soledad. Los dos tenemos motivos, aunque nos falte un final, tenemos lo convivido, algunos buenos recuerdos que poniéndolos juntitos se parecen mucho a amar, tenemos permiso de Cupido, en su caso el de follar cuando guste y a su antojo pues no espera mi señal, tenemos fotos, instantáneas de ilusión, pedacitos de momentos, que en hilera todos puestos se parecen mucho a amar, tenemos nuestro pasado en una nube, en un altar, envuelto en rojo con un lazo en papel de celofán, pero sabes lo que te digo, que podremos tener los motivos, que para mi son un puñal, pero me voy con mi ausencia y mi frialdad que son los motivos que te sobran, a buscar otro final, y si vuelves de acampada, lo siento, ya no te puedes quedar, el camping de mi conciencia esta en obras, lo van a reformar, por eso, aunque se que vuelves y te quedas, ya no te dejo quedar.