Paolo Luna
Poeta adicto al portal
Hay brisas que bajan de la montaña,
y huelen a hierba, eucalipto y pino,
el valle le aporta su olor a caña
y mezclanse todos de forma extraña,
que embriagase el alma de olor a vino.
Hay brisas que traen del camposanto,
olor de claveles y olor de rosas.
Se siente en el aire dolor y llanto,
mezclados con algo de paz y un manto,
de frio que duerme sobre las fosas.
Hay brisas que nacen muy de mañana,
y llegan allí cuando estas dormido,
llamando muy suave ante tu ventana.
Y a veces con niebla vendrá temprana,
buscando el aroma a café molido.
Hay brisas que mojan con el rocío,
te hielan y entumen para marcharse,
y a veces anhelas ese aire frio,
que cubre tu cuerpo cual frio rio,
en días que el sol no quiere ocultarse.
Hay brisas que vienen del pensamiento,
¡Oh! brisas que nunca son solo brisas,
regresan del fondo del sufrimiento,
detienen el tiempo por un momento,
y algunas te dejan leves sonrisas.
Hay brisas que traen algún sonido,
hay otras que traen un pensamiento,
y vienen soplando desde el olvido,
trayendo un aroma que este dormido,
dejando en tu pecho algún sentimiento.
Do quiera que vayas hay sensaciones,
en cantos, olores, llantos y risas,
amores hermosos, sueños, traiciones,
que guarda la mente en bellos cajones,
y el tiempo los abre al pasar las brisas.
y huelen a hierba, eucalipto y pino,
el valle le aporta su olor a caña
y mezclanse todos de forma extraña,
que embriagase el alma de olor a vino.
Hay brisas que traen del camposanto,
olor de claveles y olor de rosas.
Se siente en el aire dolor y llanto,
mezclados con algo de paz y un manto,
de frio que duerme sobre las fosas.
Hay brisas que nacen muy de mañana,
y llegan allí cuando estas dormido,
llamando muy suave ante tu ventana.
Y a veces con niebla vendrá temprana,
buscando el aroma a café molido.
Hay brisas que mojan con el rocío,
te hielan y entumen para marcharse,
y a veces anhelas ese aire frio,
que cubre tu cuerpo cual frio rio,
en días que el sol no quiere ocultarse.
Hay brisas que vienen del pensamiento,
¡Oh! brisas que nunca son solo brisas,
regresan del fondo del sufrimiento,
detienen el tiempo por un momento,
y algunas te dejan leves sonrisas.
Hay brisas que traen algún sonido,
hay otras que traen un pensamiento,
y vienen soplando desde el olvido,
trayendo un aroma que este dormido,
dejando en tu pecho algún sentimiento.
Do quiera que vayas hay sensaciones,
en cantos, olores, llantos y risas,
amores hermosos, sueños, traiciones,
que guarda la mente en bellos cajones,
y el tiempo los abre al pasar las brisas.
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