Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Éramos como dos gotas de lluvia,
como dos margaritas en el prado,
yo bebía de tus labios néctar y versos,
tú me abrazabas buscando refugio,
habíamos sellado nuestro amor
con un pacto romántico y eterno,
pero un día cogí tus manos
y las sentí lejanas y frías,
te quise besar y no encontré tu boca,
en su lugar, una despedida.
Hoy escribo estas líneas
con la lección bien aprendida,
una promesa de amor
es siempre eterna,
hasta que deja de serlo.
como dos margaritas en el prado,
yo bebía de tus labios néctar y versos,
tú me abrazabas buscando refugio,
habíamos sellado nuestro amor
con un pacto romántico y eterno,
pero un día cogí tus manos
y las sentí lejanas y frías,
te quise besar y no encontré tu boca,
en su lugar, una despedida.
Hoy escribo estas líneas
con la lección bien aprendida,
una promesa de amor
es siempre eterna,
hasta que deja de serlo.