Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mi pequeña mima una ola en sus ojos celestes.
cuando los miro puedo ver la mar en ellos,
otra veces la luna brilla en sus pupilas,
o son dos lluvias que me empapan de sueños.
Mi pequeña me ofrece en sus manos té de canela,
viven en ellas caricias de algodón y seda,
si las cojo entre las mías despego del suelo,
son dos alas que nos llevan a escondernos.
Mi pequeña se ríe y todo ríe con ella,
de sus labios bebo pasiones y primaveras,
un beso de ella sabe a bosque y a fruta madura,
sus palabras son rock ‘n’ roll para mis oídos suyos.
Así es ella, poquita cosa, menudita, uno cincuenta y cuatro,
sin embargo lo tiene todo, mi corazón en sus manos.
cuando los miro puedo ver la mar en ellos,
otra veces la luna brilla en sus pupilas,
o son dos lluvias que me empapan de sueños.
Mi pequeña me ofrece en sus manos té de canela,
viven en ellas caricias de algodón y seda,
si las cojo entre las mías despego del suelo,
son dos alas que nos llevan a escondernos.
Mi pequeña se ríe y todo ríe con ella,
de sus labios bebo pasiones y primaveras,
un beso de ella sabe a bosque y a fruta madura,
sus palabras son rock ‘n’ roll para mis oídos suyos.
Así es ella, poquita cosa, menudita, uno cincuenta y cuatro,
sin embargo lo tiene todo, mi corazón en sus manos.