Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Decidí correr para perderme en la distancia,
correr,
y empezar a ser escandalo con el viento siempre frío,
empapada de cascadas de llantos por la calle,
dormida en el canto mudo
del pájaro que se quedó en la rama herido.
No permití que nada me detuviera,
que nada,
pudiera a mi alma contenerla
ni la arena acumulada en el reloj de piedra
con el que me colgué
en sus miles corazones en dilemas.
Decidí correr para suplicarte enamorada,
corrí hasta defenderme
de tu "no" que aún me lastima y me mata.
Para defenderme del llorar en mis designios
que persiste vivir
en la soledad de la alborada.
correr,
y empezar a ser escandalo con el viento siempre frío,
empapada de cascadas de llantos por la calle,
dormida en el canto mudo
del pájaro que se quedó en la rama herido.
No permití que nada me detuviera,
que nada,
pudiera a mi alma contenerla
ni la arena acumulada en el reloj de piedra
con el que me colgué
en sus miles corazones en dilemas.
Decidí correr para suplicarte enamorada,
corrí hasta defenderme
de tu "no" que aún me lastima y me mata.
Para defenderme del llorar en mis designios
que persiste vivir
en la soledad de la alborada.