De qué me valen los jefes,
que sólo saben mandar,
cuando me duelen las gentes
que sólo pueden llorar,
de que me sirven dictamen,
que tengo que obedecer,
si me queman las gargantas
de los que padecen sed,
que me importan los caminos,
por donde poder huir,
si dejo a los asesinos
disfrutado del vivir,
de que me vale corona,
sentada sobre su trono,
si me atormentan las carnes
embadurnadas de lodo,
para que quiero señores,
el tener buena salud,
si en la vida estos dolores
me llevan al ataúd,
de qué me sirvió aprender
desde la a, a la u.
que sólo saben mandar,
cuando me duelen las gentes
que sólo pueden llorar,
de que me sirven dictamen,
que tengo que obedecer,
si me queman las gargantas
de los que padecen sed,
que me importan los caminos,
por donde poder huir,
si dejo a los asesinos
disfrutado del vivir,
de que me vale corona,
sentada sobre su trono,
si me atormentan las carnes
embadurnadas de lodo,
para que quiero señores,
el tener buena salud,
si en la vida estos dolores
me llevan al ataúd,
de qué me sirvió aprender
desde la a, a la u.