Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Endulza sus noches
con anís y recuerdos,
una estrella amiga
le hace compañía,
revisa fotografías,
escucha un tango,
enciende un cigarro,
y otro, y otro…
sabe que él no volverá,
ni le espera,
apura la copa,
suspira a fondo
y escribe unos versos:
“Mi amor,
aun lo eres
a pesar tuyo,
te llevaste
mi luna,
ojalá que te sirva…”
Deja de escribir,
se seca una lagrimilla,
se sirve otra copa
y sigue mirando
fotografías.
con anís y recuerdos,
una estrella amiga
le hace compañía,
revisa fotografías,
escucha un tango,
enciende un cigarro,
y otro, y otro…
sabe que él no volverá,
ni le espera,
apura la copa,
suspira a fondo
y escribe unos versos:
“Mi amor,
aun lo eres
a pesar tuyo,
te llevaste
mi luna,
ojalá que te sirva…”
Deja de escribir,
se seca una lagrimilla,
se sirve otra copa
y sigue mirando
fotografías.