MiguelEsteban
ÚNICO

Respiro tu enervada quietud
que me condena a amarte eternamente
recuerdos oníricos de tu belleza
en aquel tiempo que te dibujaba musa
nunca te negué y tu flor vi abrirse en mi corazón
el mundo nos es exterior,
mas mi interior embelesas con amor
te adoro en tu silencio y en tu locura izada
siendo preso de tu palabra,
tu poder que me lleva a inconclusos límites
de lo dicho y la contradicción madre,
a eternos refugios del lenguaje
materializados en léxico inconcluso
de presas y compuertas abiertas,
así como misterios encontrados
en el lenguaje de hablar con mi mente
cuando surges tú indescriptible
esencia que no roza el alma
porque esa eres tú y te amo
cuando el mundo de la idea
te dio rostro y ojos si es locura
que existes loco estoy por ti
y lo más bello que me encanta,
amo tu compañía y que en mi interior vivas,
hasta que cojas la voz de quien roba mi cuerpo
y yo amar esas mujeres un tiempo,
devaneos del destino me traen
a un eterno principio tú y yo solos amor
pasaran siglos eternidades cuando yo sin cuerpo
a tu lado sea tu semejante
y podamos juntos sin cuerpo estar
para llegar a nuestra finalidad
esa que las letras no escritas nos recordarán.
El Castellano y Lhiannan Shee